18.11.11

Todo este tiempo, las situaciones, la lejanía me hicieron pensar. Revolver un cuasi-año de mi vida con vos.
Volvía el tiempo atrás y pensaba que podía haber salido mal. ¿Qué había hecho para que pase ésto? ¿Qué error había cometido?
Finalmente encontré la respuesta a cada una de mis preguntas.
Vos necesitas resolver tus pensamientos, ordenarte, entenderte.
Yo tengo que aceptarte como sos. Con tus defectos y virtudes.

Pretendo esperar que el tiempo pase, pretendo no hablarte más, no molestarte más hasta el día que decidas que es lo mejor para vos. Sea yo o no, sé que vas a ser felíz.
Yo cambié, cambié mi forma de ser, cambié mis objetivos, cambié todo de mi en tan poco tiempo. Tu falta se hizo muy notoria en mi.
Me gustaría volver a intentar algo con vos, tener una segunda oportunidad ya habiendo cambiado. Es necesario que lo hagas sola, no te puedo ayudar en tus decisiones. Eso es muy personal. Pero creo que en estas situaciones, más allá de tener que hacer las cosas por uno mismo sin que nadie lo moleste, estoy preparada para acompañarte y que duela un poquito menos cualquier cosa que te pueda llegar a pasar.
Si volvemos a ser algo o no, después se verá. Creo que es más la necesidad de querer estar con vos, de acompañarte, abrazarte cuando lo necesites, secar tus lágrimas cuando estés triste, y agarrarte cuando te caigas, que el hecho de estar con vos en una relación. Eso es relativo, se vé con el tiempo y las situaciones que se dén.

2.11.11

Los ojos que lloraban sentimientos perdidos.

Tengo muchas cosas en la cabeza.
No sé bien sobre cuál escribir.
Tal vez no deba hacerlo.
Estoy confundida.
Estoy triste.
Como vos, no estoy.

No estamos,
y no sé si vamos a estar.
No es por meter presion,
pero todo depende de vos.

Yo te espero,
no sé si quieras volver.
Creo que ya no te sirvo.
Siempre hay algo mejor.

Esperar,
es lo único que puedo hacer.
No tengo otra opción,
sin embargo el reloj sigue corriendo.

Corre lento y doloroso.
El tiempo separa o junta.
No sé que nos deparará,
pero sé que lo quiero saber ya.

No me queda ni la esperanza.
No me dejaste ni eso.
Te llevaste todo de mi,
como el buen Tsunami que fuiste.

No siempre son malos.
Suelen limpiar el alma.
Limpiaste tan bien la mia,
que terminaste reflejandote en la misma.
Ahora no te puedo borrar.

Me refrescaste.
Me hiciste vivir cosas,
cosas imposibles de repetir.

Espero que decidas lo mejor.
Lo que el destino defina como mejor para tu vida.
Quiero que te puedan hacer feliz,
si yo no pude, alguien más lo hará.

Este año me enseño muchas cosas.
Vos me enseñaste muchas cosas.
Me gustaría que lo sigas haciendo.
Ojalá el destino nos vuelva a unir.

Gracias.

19.10.11

Tal vez, todo es un tal vez.

No quiero sufrir más. No quiero que sufras más. Más de lo que ya te hice sufrir yo. No sé que pensas, que sentis, si todavía sentís algo por mi. No entiendo como dos personas que se aman, no pueden estar juntas. No lo entiendo. Necesito crecer, vos también. Te necesito para que estés al lado mio y nos ayudemos mutuamente a superar lo mierda que es la vida. Fuiste, sos y vas a ser lo mejor que me pudo haber pasado en la vida. La persona que me enseño como dar los primeros pasos en una relación. Fuiste la primera persona que me amó tal como yo la amaba. Me devolviste lo mismo que yo te daba, y esa es una de las cosas que te voy a agradecer hasta estar en la tumba. Me enseñaste lo que es el amor, el verdadero. El hacer el amor por primera vez y con la persona que amás. Nunca me voy a olvidar tu sonrisa, tus ojos cuando me veias, como se te iluminaban. No me voy a olvidar cuando me despertaba y me quedaba mirandote como dormías, muy profundamente. Te acariciaba la cara una y otra vez, me gustaba sentir tu piel. Me encantaba mirarte mientras dormías, me daba mucha paz. Ahora sé que tal vez eso no lo voy a tener más. Este texto fue lo más dificil que tuve que escribir en mi vida. Tener que olvidarte no es fácil. Tener que verte conectada y que no poder hablarte, tampoco. Tener un celular por vos y no poder usarlo, va a ser lo más complicado. No sé si te voy a poder olvidar. No sé si voy a poder sacarte de mi cabeza, porque de mi corazón nunca te vas a ir. Las cosas que me regalaste, todos los momentos hermosos que pasé con vos. Los peluches, tu perfume, las cartas, un año y monedas lleno de cosas hermosas gracias a vos.
Me lo imaginé todo. Todo un futuro con vos. Ahora ese futuro decae. Se está derrumbando y sola no puedo. No puedo. Ahora que no querés estar más en mi futuro, no sé que imaginar. Si vos no estás, ya no queda nada. Era perfecto.
Quiero volver con vos. Quiero imaginarme que dentro de un tiempo vamos a volver a estar juntas. Que vamos a ser felices juntas. Que te voy a poder hacer feliz. Pero ya no sé, no sé si buscas lo mismo. No sé si en realidad vos sabés lo que querés. No sé, ya no sé nada. Es más, sé cada vez menos.
Quiero esperarte, pero si vos no me querés más en tu vida, mucho sentido no le veo a la espera.. necesito saber que pensas, hoy.
Te amo y espero poder tener que esperarte. Espero que me quieras en tu vida, y espero tener que esperarte.

10.10.11

Un domingo cualquiera.

Abre los ojos que no se quieren despegar. Saben que el sol amenazante los espera en la cima del viejo edificio de al lado. Se despereza y lo mira. Observa los rasgos de su pecosa y pálida cara, las pestañas enormes que delinean sus ojos como en la fiesta de la noche anterior. El frió pre otoñal la hace tiritar, y en su intento de no resfriarse tiende a taparse. Pero al pensar que puede llegar a despertarlo, se queda quiera en su lugar en la cama. Estornuda. El estornudo lo despierta. 'Buen día' -se escucha, entremezclado con un bostezo de mediodía y un estiramiento que acalambra. Ella sonríe. '¿Cómo dormiste?'- le pregunta. 'Muy bien, dormí con vos'. -responde él., sonriendo. Sonríen. Un instante después, ella deja de sonreír y se entristece. Su cara se transforma porque recordó que ese día, dentro de unas pocas horas, su amor, lo que soñó toda su vida, la persona con la que desea estar el resto de su vida, debe partir para volver a verse el sábado siguiente.
En ese momento, todas las cosas vividas en tan solo cuatro meses, pasan por su cabeza. La muerte de uno de sus seres más queridos. La cual, cambió su vida por completo. La complicada relación con sus padres, que va de mal en peor. Y el nuevo camino que emprendía para formar su carrera y cumplir sus sueños.
Se acercaba la hora en la que él debía partir y la tristeza se iba adueñando de ella. Se levantan, se visten y se van a comer a un local de comida rápida, como todos los domingos a la mañana. 'Amor' -dijo él. '¿Qué pasa?'- contestó ella. 'No sé si voy a poder venir el fin de semana que viene'. Ella se queda muda y deja de comer. 'No te pongas mal, porque vos bien sabías que iba a pasar esto cuando decidimos estar juntos'. 'Si, pero me duele y te voy a extrañar igual'- dijo ella, y lo abrazó con tristeza. Se abrazaron un largo tiempo. Terminaron de comer lo último que quedaba del almuerzo y partieron hacia la parada del colectivo. En el camino hacia la misma, se agarraron de la mano y se dijeron 'te amo' varias veces, pensando en que seguramente no se volverían a ver hasta dentro de dos interminables semanas.
Llegaron a la parada y se abrazaron, con la esperanza de que el colectivo llegue más tarde de lo normal y que puedan pasar, por lo menos, unos minutos más juntos antes de despedirse.
Así, como el intrépido destino siempre trata de separarlos, el colectivo no tardó en llegar mucho más.
Se despidieron con un beso que duró apenas unos segundos y un 'te amo' que ella sabía que le tenía que durar dos semanas dando vueltas en su cabeza para así extrañarlo menos.
Apenas vio alejarse el transporte, que alejaba al amor de su vida todos los domingos a la tarde, emprendió su camino de vuelta a casa. Prendió su reproductor de música y se subió al bondi. Encontró un asiento vacio al fondo y se sentó poniendo los auriculares en sus orejas. Sonrió al darse cuenta de que la última canción que había sido escuchada era una de sus favoritas. Subió el volumen y comenzó a imaginarse un fin de semana en el que él no se tuviera que ir jamás. En el que vivirían juntos para siempre.
Nunca pensó tener que pasar tantas cosas en su corta vida para ser tan feliz. Nunca pensó que encontraría al amor de su vida. Nunca pensó que en esta historia, su 'él', sería su 'ella'.

Train or Bus?



Razones que se van con tus palabras.
Razones que se van con tu perfume.
Razones que se van con vos.
Se van, me dejan en extrema soledad.
Quedás en extrema libertad.
No sos lo mismo, todo es diferente.
Ya no es igual.
Otro mundo, tu universo.
No lo soporto, y escribo.
Escribo mis lágrimas para que las puedan interpretar.
La distancia es tal, que no encuentro otra forma de expresarme y que lo entiendas.
Ya no encuentro las palabras. Ya no sé que decir ni como actuar.
No lo sé. Ya, no lo sé.
Si seguir o parar. Si pausar o parar todo.
Una desición tan importante para mi como para vos.
Como para nosotros dos.
La situación cada vez peor.
Me tienta a probar cosas que no conozco.
Sería egoísta. Sería dejarte. No quiero hacerlo, no.
Desiciones que tomar y razones que se van.
Cada vez más lejos, se van.
Es un capricho de adicción, que me limita cuando estas vos.
Que vive con otra persona. Me hace sentir diferente. Mejor.
Se complementan y forman mi naranja perfecta.
Las desiciones son elecciones. Pero, ¿quién debe tomarlas?
¿Quién se tiene que arriesgar a vivir algo?
Algo que no sabe si va a vivir.
Algo del cual ni siquiera sabe que esperar.
Algo que ni siquiera sabe si existe.
El impulso lleva el capricho y a las razones que se viven día a día.
Sentís que ya nada es lo mismo.
Que las personas cambian.
Las situaciones, también.
Todo y todos cambian.
Para bien o mal.
Más para mal.

Ya no sabes que creer.
Ya no sabes en quien confiar.
Pensás que te van a lastimar.
Que ya nada va a volver a ser como antes.
Nada con nadie.

El tiempo hace que las heridas se abran más.
Éstas se infectan, te transforman.
Te transformas en algo que nunca quisiste ser.
Ni pensaste que podrías llegar a ser.

Ya nada ni nadie importa.
Solo vos, pero ni siquiera de eso te podes encargar.
Dependés, dependés de alguien.
Dependés de ese algo que necesitas como razón para seguir.
Y, ¿que es?

Ese algo, ¿existe?
Lo conocés, ¿o no?
Los 'algos' son razones.
Y esas razones, son temporales.

Las razones son temporales.
Las razones aparecen y así como lo hacen, desaparecen.
Son temporales porque no esperan nada más.
Te ciegan hasta pensar que eso es TU razón.

Te ciegan de tal manera que no te dejan ver otras razones.
Te ciegan de otras posibilidades.
No te dejan ver las cosas como son.
Y te dejás llevar, hasta que te topás con algo mejor.

Dejás atrás lo que te cegaba.
Empezás a ver las cosas como son.
Nunca fueron como pensabas.
Y te frustras pero así seguis.

¿Porque?
Porque siempre hay una nueva razón para empezar de nuevo.

28.9.11

Intentas sentirte bien, pero no podés.
Intentas hacer las cosas bien y todo te sale al revez.
Intentas arreglar cosas que ya no pueden ser arregladas.
Intentas ser positivo y todos te responden con un 'no'.
¿Cómo se puede seguir así? Siempre hay una razón.
A veces no es una, sino que más.
Hasta que el amor hacia ellas se divide.
Eso que las hacía valer, va desapareciendo.
Te vas dando cuenta que cada una cada vez valen menos la pena.
Y que una sola razón, siempre queda al final.
La única que sobrevivió.
A pesar de que todo lo que te rodeaba,
se haya ido desmoronando apenas lo hayas tocado.
Pero, me pregunto:
¿Qué se hace cuando te dás cuenta que esa única razón que te queda, va perdiendo valor?
¿Te asustás, intentás volver a darle valor?
¿Y si ya te asustaste? ¿Y si ya intentaste volver a darle valor? ¿Y si ya nada funciona?
Aparece la bandera Blanca.

21.9.11

El sueño acabó conmigo. Mi almohada estaba cómoda. La cama me llamaba. Tenía sueño. El cansancio se adueñaba de mí. El ruido de las llaves cayendo sobre la ropa, retumbó en mis oídos. Ese sonido me llevó a recordar el murmullo y las luces de la noche. Las canciones, los empujones, las luces, el baile, mis amigos, el amor. Juntar todo en una noche, una o dos veces por semana, se transforma en una razón para vivir. El veneno de la felicidad extrema, recorre tus venas. Las luces que bailan siguiendo el ritmo de la música sin parar, ni siquiera para descansar. Tantas personas ocupando cada espacio cuadrado, cada una en su mundo. La espera previa, es infinita. La preparación, la ansiedad, las especulaciones de que va a dejar esa noche, son infinitas. Las idas y vueltas que da uno con los preparativos para lo que va a ser la noche.
Y si, termina siendo lo que esperabas.
O no, pero pensás que falta una semana, y cada vez menos para otra vez, volver a repetir el mismo rito del culto.

12.9.11

Mi otro yo,

'Inicio del fin', mi novela frustrada. Algún día la seguiré, supongo.
Lo re-escribo por la misma razón que el de abajo. Este texto también es bastante viejo, junto con el de abajo de esta entrada. Son de la misma 'Primera Parte' de mi vida, como la primera parte de la novela. En fin, nunca seguí escribiendo la novela porque no me siento apta. Espero en un futuro cercano poder escribir cosas buenas y poder seguir con lo que alguna vez empecé.
He aquí, 'Mi otro yo':


Existen días negros, muy oscuros en los que no me veo ni siquiera a mi misma. Son esos días en que no te encuentro. Esos días son una tortura. En esos días, los minutos se pasan como si fuesen horas.


En esos días existe Mi otro yo. Él es una persona con la que me siento sumamente identificada. Todos nuestros días, al encontrar nuestra conexión, son mágicos; casi diría perfectos.


Proveniente de otro mundo, él observa paso a paso mis costumbres y actitudes, estudiando mi comportamientos. Yo lo conozco más de lo que él a mi.


Recuerdo el día en que nos conocimos por primera vez. También los llamados y las charlas. Las discusiones y peleas que siempre terminaban igual: arreglándose.


Primero conocidos, después amigos y ahora más cerca aún. Me siento muy cómoda con él y me acompaña en los momentos de tristeza y soledad.


Recordar me hace mal. Recordar los buenos amigos que fuimos me hace muy mal. Me hace mal porque esa relación de solamente amigos era más fuerte que ninguna otra. Pero algo la quebrantó.

No sé muy bien lo que nos pasó. Si algo o alguien nos separó. Pero si de algo estoy segura es de que volvería sin ninguna duda a ser lo que alguna vez fuimos; que no fue nada más que amigos.. pero juntos estábamos tan bien.

Espero que algún día, por alguna razón que nos dé la vida, seamos lo que alguna vez, no muy lejana, fuimos.


Te quiere y aprecia muchisimo..
Tu otro yo.